Image

Entre el encanto del viaje y la alquimia de las palabras: génesis de un editor

| Por: María Pina Iannuzzi

La ilimitada pasión por el mundo editorial y por la traducción me ha permitido tener experiencias profesionales intensas y entusiastas.

Cuando, entre muchas responsabilidades laborales, llegó la posibilidad de hacer un Doctorado en Argentina, no dudé en realizarlo. A lo largo de los viajes (entre Cosenza y Rosario) aprendí a amar lugares nuevos, a una realidad ajena a mí y a hermosas personas.
Regina Cellino estaba a mi lado en una clase de literatura en la Universidad Nacional de Rosario y el feeling fue inmediato: una cerveza, una charla, un sueño en común.

Somos dos jóvenes mujeres diferentes y separadas por contextos sociales y espaciales diversos, que se reunieron para emprender una aventura editorial que nació un poco en juego sobre una playa calabrese. Pero especialmente estamos unidas por un hilo subterráneo: la pasión de pensar y de crear. Justamente en unos de esos torbellinos de ideas que nos sorprende irrumpió la idea de nuestra editorial, “Le Pecore Nere”, que une los dos lados del mundo y que aspira a fundar un vínculo duradero con fecundos intercambios entre las dos culturas ajenas pero, al mismo tiempo, afines.

Hoy crece la emoción al ver nuestro primer “hijo” casi listo para la impresión: Después del fuego, de Javier Núñez, es la novela que inaugura la colección de narrativa. De este escritor rosarino escucharemos hablar mucho por el vigor y la frescura de su prosa y por sus tramas fascinantes.

Le Pecore Nere es aún una página en blanco que se irá escribiendo también con la ayuda de nuestros colaboradores con quienes estamos infinitamente agradecidas por haber trabajado con intensidad y con dedicación: Marilina Negri (correctora), Mariafrancesca Capoderosa (diseñadora), Inti Camillato (marketing y oficina de prensa) y Ramiro Miret, el artista que ha realizado el logo de la editorial. Junto a ellos formamos un grupo de jóvenes que tiene ganas de crecer y hacer.

Nosotras creímos en nosotras y ¿ustedes?

« Volver