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Entrevista a Matteo Dalena

17-01-2019 | Por: María Pina Iannuzzi

1. ¿Cómo nace el libro ´Puttane antifasciste´?
Nace de la gran pasión por la historia, pero no la historia de las batallas o las grandes revoluciones políticas y las relaciones diplomáticas sino las historias mínimas de mujeres y hombres relegados a los márgenes. Si toda investigación parte de una pregunta fundamental, me pregunté ante todo como transcurría la vida de un grupo de prostitutas (que no ejercían en los locales destinados a la prostitución sino que lo hacían en la calle sin permiso) durante el fascismo, particularmente en el período 1927-1942. También mi pregunta estaba dirigida a poner en consideración el hecho que estas mujeres —en tanto prostitutas y “mujeres públicas”— representaban el opuesto exacto respecto al modelo fascista de mujer-esposa-madre, que es un modelo privado. Es decir, hablamos de mujeres relegadas a la esfera interna, doméstica, dedicada únicamente al cuidado y de la perpetuación del varón fascista. Luego de haber leído algunas actas policiales del momento referido en las que estas prostitutas aparecían como “el punto más bajo de la escala social”, decidí “visitar” estas barrios a los que me gusta llamar “barrios de la periferia de la periferia del género humano”. Y una vez visitados, volví a casa con mucha información. Fue como haber hecho resonar las campanas individuales que permanecían silenciadas desde hacía tiempo.

2. ¿Cuáles son las mayores culpas con las cuales, según las actas policiales, estas mujeres podrían quedar “marcadas”?
La primera de las culpas con la que estas mujeres son marcadas es la de “incitación al libertinaje” en la vía pública. Infringían algunas de los artículos y disposiciones del Testo (Texto único de las leyes de seguridad pública) según el cual la prostitución debía ser ejercida solamente en los lugares especiales o barrios destinados al meretricio, mientras que fuera de estos sitios se consideraba delito. La infracción es administrativa y preven sanciones que van desde pocas liras de multa hasta algunos meses de cárcel. El segundo de los delitos más significativo para estas mujeres es específicamente “político”. Detenidas por medidas de moralidad, la mayor parte de estas mujeres se resisten al arresto, se oponen, según lo que yo denomino “viva resistencia”, es decir, golpeando o insultando a los agentes de seguridad pública, militares y policías. Se oponen instintivamente y con fuerza a un procedimiento que les impide trabajar y ganarse el pan. Por sus gestos e insultos, la mayor de las veces destinadas a los mismos policías que las arrestan, pero incluso también a la máxima autoridad del régimen, fueron fichadas en el Casellario Politico Centrale como “antifascistas” y, en general, como “subversivas”, es decir, potenciales enemigos del estado. Y este archivo se convierte en el preludio a una serie de medidas como admonición judiciales, la advertencia, la cárcel e incluso el confinamiento. Si además se dan signos de desequilibro (en gran medida, fruto del miedo) son internadas en manicomios u hospitales psiquiátricos de los que, en muchos casos, no saldrán más.

3. ¿Cuánto es importante la investigación, el trabajo meticuloso con la documentación, en la trama de tu libro?
En tiempo de puesta en discusión y de revisionismo casi total, en tiempos dominados por el “copia y pega” y por una superficialidad vergonzante es importante volver a consagrar la primacía del documento histórico. Y esta es la mejor “medicina” para nuestras investigaciones. El documento confiere, además del crisma de la veracidad, lo mejor de la originalidad. Es como tener la posibilidad de señalar con un haz de luz un mundo oscuro e impenetrable y ver qué cosas se mueven allí bajo los niveles subterráneos de los tugurios, o de los burdeles, y qué sucede con los hombres y las mujeres de la época. El documento puede mostrarnos una verdad parcial, puede contener “espías” que nos hablan de la persona que nos interesa, o mostrarnos sus modos de hacer, pensar e incluso amar.

4. ¿Cuáles son las historias que se esconden detrás de los rostros objeto del registro policial?
Son rostros sometidos a la marginalidad que se topan con la experimentación de los modernos métodos de registro de los delincuentes. Son mujeres que probablemente se exponen por primera vez delante de una cámara fotográfica: en muchos casos se trata de la primera foto de su vida. Son mujeres que han permanecido largo tiempo en las salas de esperas de las comisarías italianas, han estado condenadas a los traslados forzados, han padecido humillaciones, visitas ginecológicas más “profundas” de las comunes, y han sufrido palizas. Si la historia está hecha de períodos y vueltas, estas mujeres conviven con los tipos de marginalidad que existen hoy —los migrantes ante todo—, con los mismos instrumentos jurídicos utilizados para callarlos y para reprimir esa peligrosidad potencial de la que serían portadores.

5- ¿Cómo pensás que será recibido este libro en Argentina?
En materia de dictaduras, de barreras a la libertad, de negaciones de derechos, Italia y Argentina tienen rasgos históricos que se asemejan mucho. Pero también comparten un universo de subversivos dispuestos siempre a renacer de las cenizas. Nuestro abuelos y padres han encontrado en Argentina una tierra de refugio que significaba trabajo, pan, amor y anarquía. Pienso que leer el tiempo de la dictadura (fascismo) y los modos que tuvieron estas mujeres-prostitutas, “periferia de la periferia”, de contestarle, pueda servir para reactivar en algunos el recuerdo de una historia con características en común, hecha de sufrimientos y humillaciones pero también llena de orgullo y de dignidad. Estas mujeres tienen tanto de eso.

6. ¿Novedad para el 2019? ¿Nuevos libros?
Mucho en construcción pero nada definido. Pienso que la mezcla historia criminal e historia social volverá a comprometerme con las miserias humanas, con las emociones de los hombres pero sobre todo con las mujeres que viven en contexto de situaciones críticas. Por un lado la temática del infanticidio en la periferia en el período del 1800, y del otro lado, el trabajo y el movimiento subversivo en las minerías de azufre sicilianos a inicios de 1900, son direcciones de investigación que me absorben y apasionan.

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